IoT beneficios y peligros: aumenta el control de los acosadores y maltratadores

Abalia y la Seguridad en los dispositivos IoT

IoT beneficios y peligros: aumenta el control de los acosadores y maltratadores

IoT es la Gran Revolución. El poder consolidar a través de la Red una multitud de dispositivos conectados para facilitarnos nuestra vida cotidiana, así como proporcionarnos mayor Seguridad en diversos ámbitos.

Se estima que dentro de 10 años haya más de 500.000 millones de dispositivos conectados a la Red.

La Tecnología ahora más que nunca parece convertirse en Alquimia, pero la Magia no hace que sea oro todo lo que reluce.

Siempre hay dos caras de una misma moneda. Por eso hay que educar en valores y en la importancia que tiene el manejo y acceso a estos dispositivos y el uso adecuado de los mismos.

Las personas que viven en una casa con dispositivos IoT, deben ser conscientes de lo que puede hacer cada dispositivo y cómo configurar su Seguridad de Acceso para garantizar su privacidad, evitando que el dispositivo pueda ser controlado por un acosador externo, aunque este haya tenido acceso legítimo al dispositivo durante algún tiempo.

Los problemas de control aumentan. Las Teleoperadoras de grandes compañías españolas, reciben llamadas de posibles maltratadores que recurren a su empresa para controlar a su pareja, espiarla o incluso comprobar si han llamado al número de atención a mujeres Víctimas de Violencia de Género (016).

El 016 no deja registro, pero ellos insisten en saber si han llamado o no.

Hay clientes que llaman y preguntan qué tienen que hacer para consultar llamadas que no aparecen en la factura. Otras veces te llama alguien que tiene varias líneas a su nombre y quiere preguntarte por un número al que han llamado. Y eso no tiene por qué ser malo, pero cuando le das la información y ves que se altera y se pone a gritar, deduces que estás ayudando a quien no deberías.

Pasa lo mismo con los Whatsapps. Rara es la semana que no llama alguien diciendo que se revisen los Whatsapps de una de las líneas que están a su nombre, una información a la que, evidentemente, no tienen acceso.

Habitualmente se trata de individuos celosos, controladores y obsesivos, características determinantes de un perfil de maltratador.

En cualquier caso, las Telcos están tomando medidas: “En Orange están desplegando un nuevo sistema de autenticación mucho más robusto y seguro, consistente en que el usuario de la línea debe autorizar con una notificación que recibe en su propio móvil la consulta o gestión que se quiere realizar sobre su línea”.

En el caso de Telefónica, la intención es similar: “Hay máxima colaboración con las autoridades para cualquier solicitud que tenga que ver con la protección de las víctimas de violencia de género, desde la gestión de las pulseras antimaltrato hasta el impulso de la ‘app’ Libres, que informan y apoyan a las mujeres que sufren episodios de violencia”.

En los últimos años han aumentado las prácticas de control al alcance no sólo de posibles maltratadores, sino prácticamente de cualquier persona.

Lo peor es que a veces no hace falta recurrir a ‘hackers’ para llevar a cabo este tipo de prácticas. A día de hoy, hay varias ‘apps’ de pago que permiten llevar a cabo diversas labores de rastreo en móviles ajenos, lo que permite controlar la actividad ‘online’ de una pareja o persona cercana. No son prácticas aisladas, ni mucho menos.

Según un informe de Kaspersky, un tercio de los internautas con relación estable admite espiar ‘online’ a su pareja para conocer su actividad en la red, una cifra que se incrementa hasta casi la mitad en el caso de las relaciones no estables.

El New York Times hizo público un informe en el que se revelaba el aumento de una tendencia de acoso y violencia doméstica en el que las exparejas y acosadores utilizaban dispositivos del Internet de las cosas (IoT)y otras tecnologías vinculadas al hogar conectado para vigilar y monitorizar cada paso de sus víctimas y hacerles la vida imposible.

Cerraduras electrónicas, altavoces con asistente por voz, cámaras de seguridad IP, termostatos inteligentes e incluso bombillas inteligentes sirven de arma de acoso para tratar de hacer la vida imposible a las personas que viven en una casa, gracias a las funciones de acceso remoto a través de internet y a la falta de medidas de seguridad activadas en la configuración de los dispositivos.

Gracias a estos dispositivos, los acosadores, en muchos casos exparejas que ya han abandonado esa casa, pueden cambiar la contraseña de acceso de una cerradura electrónica, apagar o encender luces aleatoriamente, monitorizar todo cuanto sucede en casa conectándose a las cámaras IP o cambiando la temperatura de la casa.

El principal problema en la mayoría de los casos es que el acosador es el único usuario del dispositivo y cuenta con todos los privilegios sobre él, lo cual complica a la víctima tareas tan sencillas como cambiar la contraseña de acceso al dispositivo.

“La mayor barrera del IoT es el desconocimiento”.

Para adelantarse a este maltrato a través de la Tecnología y los dispositivos IoT, los expertos recomiendan crear varias cuentas de usuario, de forma que cada dispositivo pueda ser configurado por varias personas y no por una sola cuenta de usuario. Esto permitiría hacer un restablecimiento de fábrica para bloquear el acceso al acosador, terminando así con este tipo de acoso.

En Abalia creemos que las futuras plataformas de IoT ofrecerán una comunicación entre una gran variedad de dispositivos que permitirán a los consumidores aprovechar estas ventajas siempre que haya un control de Seguridad en los privilegios y accesos.



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